Nogal criollo

Juglans australis · Juglandaceae

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Descripción

El nogal criollo (Juglans australis) es un árbol caducifolio de la familia Juglandaceae, nativo de las regiones montañosas del noroeste de Argentina y el sur de Bolivia. Alcanza entre 10 y 20 metros de altura, con un tronco recto y copa amplia y redondeada. Sus hojas son compuestas, imparipinnadas, de 20 a 40 cm de largo, con 7 a 13 folíolos de borde aserrado y color verde brillante que tornan amarillentos en otoño. Es una especie monoica, con flores masculinas en amentos colgantes y femeninas en espigas cortas. El fruto es una nuez globosa, de 3 a 5 cm de diámetro, con cáscara dura y semilla comestible de sabor agradable.

Características

Hábitat y distribución

Se distribuye en los bosques húmedos de montaña de las Yungas y en bosques templados húmedos de Argentina (Salta, Jujuy, Tucumán, Catamarca) y Bolivia (Tarija, Chuquisaca, Santa Cruz). Crece entre los 500 y 2000 msnm, en suelos profundos, fértiles y bien drenados, con precipitaciones anuales de 800 a 1500 mm. Prefiere climas templados a subtropicales, con inviernos fríos y veranos húmedos. Forma parte del estrato superior del bosque, asociado con otras especies nativas como el aliso, el cedro y el pino del cerro.

Usos

Cuidados y cultivo

El nogal criollo requiere un clima templado húmedo, con inviernos fríos para una buena dormancia. Prefiere pleno sol, aunque tolera media sombra en etapas juveniles. El suelo debe ser profundo, fértil, bien drenado y ligeramente ácido a neutro (pH 6-7). No tolera suelos compactados ni encharcamientos.

Riego: regular durante la estación seca, especialmente en plantas jóvenes. Una vez establecido, resiste sequías moderadas.

Poda: formar la estructura en los primeros años, eliminando ramas bajas y enfermas. La poda se realiza en invierno, cuando el árbol está en reposo.

Fertilización: aplicar compost o estiércol maduro al inicio de la primavera. Evitar exceso de nitrógeno, que favorece el follaje en detrimento de los frutos.

Propagación: por semillas (nueces) que deben estratificarse en frío húmedo durante 2-3 meses antes de sembrar. También por injerto para mantener variedades selectas.

Plagas y enfermedades: puede ser atacado por pulgones, cochinillas y hongos como la antracnosis. La juglona de sus raíces y hojas es alelopática, por lo que no conviene plantarlo cerca de hortalizas o frutales sensibles.

Cosecha: los frutos maduran en otoño, cuando la cáscara se torna marrón y se desprende fácilmente. Se recogen del suelo y se secan al aire antes de almacenar.

Es un árbol de crecimiento moderado a lento, que comienza a producir frutos a los 8-10 años si se propaga por semilla, y antes si es injertado. Su cultivo contribuye a la conservación de los bosques nativos y a la diversificación productiva.